REFORMA DE JARDÍN EN ALTEA: LA PISCINA CIRCULAR LO DEFINE TODO

PRIMERAS IMPRESIONES: QUÉ ME ENCONTRÉ

Este proyecto de reforma de jardín en Altea destaca por su geometría singular. La vivienda se desarrolla en forma de semicírculo alrededor de una piscina circular, un elemento que marca la pauta de todo el diseño. Los tonos y materiales de la reforma de la vivienda, propios de la arquitectura mediterránea de costa, han servido como inspiración para el proyecto paisajístico.
El arbolado existente es el gran valor del espacio: un majestuoso algarrobo, varios pinos protegidos y los cocoteros que rodean la piscina. La vegetación de menor interés se eliminó, conservando únicamente este arbolado y una espectacular buganvilla.

OBJETIVO DEL PROYECTO

Los propietarios buscaban una reforma de jardín adaptada a su estilo de vida. Querían incorporar una cocina exterior, un comedor y una zona de fuego donde poder reunirse con amigos. Además, deseaban sustituir gran parte de la vegetación por un jardín de crasas, fácil de mantener y muy integrado con el entorno mediterráneo.

MANOS A LA OBRA: CÓMO SE DISEÑÓ EL JARDÍN

La geometría circular de la piscina fue el hilo conductor del diseño. Bajo la sombra del algarrobo se proyectaron tres áreas principales:

  • Zona de comedor: pavimentada con piedra natural irregular, conocida internacionalmente como “crazy pavement”.
  • Zona de cocina exterior y fuego: acabada en microcemento, diseñada en torno a la barbacoa Kamado de los propietarios.
  • Zona de reunión: un círculo adicional que completa el conjunto, generando un espacio armónico y funcional.

Los caminos refuerzan la geometría circular del proyecto, creados con piezas de hormigón prefabricado en color blanco de la marca Verniprens.

Vegetación mediterránea y jardín de crasas

Para aportar intimidad sin perder vistas al mar, se diseñaron setos de Eugenia mirtifolia acompañados por grupos de agapantos, gauras y tulbaghias. Todo ello en sintonía con los cocoteros y los palmitos (Chamaerops) ya presentes.

En la parte baja del terreno se creó una plataforma de madera tecnológica como salón exterior y espacio para yoga. Esta zona rocosa se convirtió en el lugar perfecto para un jardín de crasas en Altea. Las composiciones se ordenaron siguiendo patrones geométricos que recuerdan a los mandalas, combinados con Stipas que aportan ligereza y movimiento frente a la fuerza de las rocas y las crasas.

Como cubresuelos se utilizó grava natural procedente de canteras locales, que conecta el jardín con el color y la esencia del paisaje mediterráneo de costa.

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